Vidas Cruzadas

Ilusión para educar a los niños

De niña, jugaba a ser la maestra de sus muñecas. Se lo pasaba bien poniéndoles deberes y notas. Hoy, Irene Soto está preparada para trabajar como educadora infantil. Acaba de finalizar el Programa de Técnico Auxiliar en Entornos Educativos, también conocido como Educademos. Se trata de un programa formativo dirigido a adultos con discapacidad intelectual, en el que colabora la Fundación Mutua Madrileña. Irene está encantada con esta experiencia universitaria que le ha proporcionado una formación y buenos amigos.

Irene está a punto de cumplir 23 años. Aguarda impaciente el álbum que cada cumpleaños su madre le confecciona con las fotografías que recuerdan lo más destacado del año. En el de 2013, aparecen sus cuadros, sus entrevistas en la radio, sus bailes, sus excursiones… Porque Irene no para. Son muchas las actividades que consumen su día a día. Le dan tanta satisfacción que le resulta difícil decantarse por una sola, aunque acaba por reconocer que su participación semanal como entrevistadora en un programa de radio le entusiasma.

Cuando era pequeña, le gustaba ser profesora de sus muñecas. “Lo pasaba muy bien”, cuenta. De modo que por qué no sacar partido de esa vocación. En la Fundación Síndrome de Down le enseñaron el camino. Esta institución ha creado en colaboración con la Universidad de Comillas las Cátedra Familia y Discapacidad, en la que colabora desde hace dos años la Fundación Mutua Madrileña. El objetivo es la formación de las personas con discapacidad intelectual como profesionales cualificados para que puedan acceder al mercado laboral. Irene es una de sus alumnas distinguidas. Este año ha finalizado el segundo y último curso académico del Programa Educademos: Técnico Auxiliar en Entornos Educativos.

Se acuerda de los nervios de su primer día como universitaria. “Desde el primer curso, trabajamos en serio”, reconoce. Irene muestra orgullosa el trabajo con el que ha puesto el broche a su formación: un proyecto de ludoteca. Para Irene, el juego realiza un papel fundamental en el aprendizaje, “para los niños y para los mayores”. Ha superado la parte teórica y la práctica. El curso ha comprendido 200 horas de prácticas en el Colegio Irlandesas de El Soto. Ha sido una incursión en el mundo de la educación infantil de la mano de un profesor, ayudando en las aulas, en el comedor, en el patio. Ha trabajado con niños con edades comprendidas entre los 3 y los 6 años. Unos más revoltosos que otros. Al principio, le costó demostrar su autoridad. “Son tan ricos que me daba pena gritarlos”, dice Irene convencida de que al final se ganó mucho más que el cariño de los pequeños.

Irene pinta, escribe, baila… Cualquiera lo consideraría hobbies. Para ella, son actividades; el ocio es otra cosa. Asistir a todas estas clases supone un considerable esfuerzo económico para la familia, por eso la beca de la Fundación Mutua Madrileña ha sido tan bienvenida, pues ha permitido reducir la matrícula mensual de la Universidad de Comillas. Irene disfruta con todo lo que hace, pero la radio la llena especialmente. “Le da mucha soltura”, añade su madre, Pilar. Pronto iniciará la cuarta temporada como entrevistadora en el programa Gente Extraordinaria en Gestiona Radio. Cada lunes acude a los estudios para preparar la entrevista con ayuda de los profesionales y los jueves es el día de grabación. “El tiempo se me pasa volando”, asegura Irene.

“Reír es bueno”

Por los platós han pasado muchos entrevistados, como la periodista y escritora Marta Robles, un momento para el recuerdo en su álbum. De todos se acuerda: Elvira Lindo, la autora de Manolito Gafotas con cuyas aventuras narradas en radio tanto disfrutaba cuando de pequeña hacía las camas con su padre; el actor Pepe Viyuela, los componentes del grupo Los Secretos… Pero se queda con Rafael y Dora, profesores de risoterapia. “Reír es bueno”, asegura.

Lo demuestra exhibiendo una sonrisa, mientras muestra sus cuadros alegres y coloristas. Dice que ha sacado la vena artística materna. “Mi madre pinta unos cuadros excelentes”. De momento, ha vendido tres y ha expuesto en varias ocasiones. Una de sus pinturas, inspirada en el Caballero de la mano en el pecho, de El Greco, se exhibe actualmente dentro de la muestra Greco, nuestra mirada, organizada por Arte Down en el Palacio de Cibeles.

Pero no todos son pinceladas, escribir cuentos o entrevistas de radio. Para Irene, el ocio es sagrado. Tiene muchos amigos. Con ellos, se disfraza en Carnaval, canta en el karaoke o va de excursión a Agua Dulce (Almería).

Imagina su futuro en una guardería o un colegio, donde es más fácil que encaje dado su carácter creativo. Está preparada para cuando le llegue la oferta de trabajo. Ganas e ilusión no le faltan.

Un comentario en “Ilusión para educar a los niños

  1. que orgullo tener un ser tan especial a tu lado que remueve tantos sentimientos que ha logrado lo que ha querido con esfuerzo y teson.felicidades irene y felicidades a sus padres y tambien tienen parte en lo coseguido

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *