Vidas Cruzadas

Los jóvenes músicos de la Escuela Superior de Música Reina Sofía han desarrollado un proyecto de música teatralizada para acercar la ópera a los niños. Gracias a la Fundación Mutua Madrileña, actúan también para pequeños hospitalizados, amenizando su estancia.

Son virtuosos de la música o la voz y también son conscientes del rol que pueden tener en la transformación de la sociedad. Los jóvenes estudiantes de la Escuela Superior de Música Reina Sofía desarrollaron, dentro de un proyecto de emprendimiento e innovación incluido en su plan de estudios, una obra de teatro para acercar la música a la infancia. El proyecto se ha materializado actuando en distintos hospitales de Madrid, gracias a la colaboración con la Fundación Mutua Madrileña.

Gala Kossakowski (flauta), Karla Martínez (piano), Alejandra Mª Acuña (mezzosoprano), María de los Ángeles Gómez (soprano) y Pablo Martínez (tenor) se dejaron la piel en el escenario cuando actuaron en el Hospital Universitario La Paz, de Madrid, para un grupo de niños y niñas hospitalizados y sus padres.

“Queríamos dar a conocer la música clásica de una manera más accesible a los niños. Esta idea primero fue planteada para escuelas y luego surgió la invitación para hacer el proyecto en hospitales”, explica María de los Ángeles.

Los cinco conectaron interpretando su propia versión de la ópera “Carmen” con un público entregado, deseoso de olvidar por unos momentos las rutinas médicas del día a día de un ingreso. Primero lo hicieron en el Hospital Universitario La Paz y luego siguieron otros centros, como el Hospital Niño Jesús también en Madrid.

Ellos ponen en práctica su arte y su proyecto, pero no son los únicos que disfrutan. Los niños hospitalizados y sus familias se entregan ante un buen número de actuaciones musicales teatralizadas, muy divertidas, donde se unen creatividad y música.

Suenan actos de la ópera “Carmen” de Bizet, piezas más cinematográficas como “West Side History” de Leonard Bernstein y “Claro de luna” de la Suite Bergamasque de Debussy, e incluso introducen ritmos latinos con la obra “Guantanamera” del compositor contemporáneo José Fernández Díaz. “El guión fue inventado entre todos los miembros del equipo, con ayuda de personas expertas en la materia”, añade la soprano del grupo. “Las piezas fueron seleccionadas a través de una idea basada en la ópera “Carmen” y conforme se iba desarrollando el guión, íbamos agregando piezas que tuvieran que ver con lo que estaba pasando”, explican.

Los músicos de la Escuela Reina Sofía vienen de todo el mundo y son todos becados para estudiar en este centro de alta formación profesional. En total, cada año, más de 150 alumnos de treinta países distintos. Son seleccionados exclusivamente por sus propios méritos, a través de audiciones, y disfrutan de una enseñanza personalizada con profesionales de todo el mundo.

María Ángeles, la soprano, llegó de Venezuela hace dos años donde había estudiado canto lírico. Lleva en la música desde “muy chica” y ahora roza los treinta. Considera que estudiar en la Escuela es “un reto y un privilegio, ya que es una escuela muy completa en la que podemos seguir desarrollando nuestras capacidades”.

Otros dos años lleva en España otra de las integrantes del quinteto que interpretó “Carmen”, Karla, pianista cubana. Dejó su Cuba natal para completar sus estudios gracias a una beca de la Fundación Albéniz y ahora se entrega a su pasión. Considera que el proyecto de teatralización para hospitales, bautizado como Conectando mundos, es “fundamental para un artista” porque “haces este tipo de proyectos desde cero”. Y, después de todo el trabajo, “es muy gratificante ver el resultado con los niños”, señala.

Con dos años por delante para terminar sus estudios, su sueño compartido es “poder seguir desarrollándose como músico y vivir de ello”.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *