Vidas Cruzadas

Piense por un momento: ¿Cómo sería su marca? ¿Qué nombre elegiría? ¿Qué color le definiría?… Más allá de un logo atractivo, tendría que detallar toda una identidad corporativa para que se le reconozca fácilmente, para adaptarse a los nuevos canales digitales e incluso sentar las bases desde el principio sobre cómo evolucionará gráficamente si su negocio crece. El proceso es más complicado de lo que a simple vista parece.

A la construcción de marcas o branding se dedica Isabel Rubio Hípola, una joven madrileña con un doble grado en Diseño y Publicidad que enfocó sus estudios hacia este campo gracias a un máster de posgrado en Innovación y Gestión de Marca que cursó en la University for Creative Arts, de Londres, con una de las becas de posgrado que la Fundación Mutua Madrileña concede a los hijos de sus mutualistas por expediente académico.

“Somos siete hermanos y sin la ayuda de la Fundación Mutua habría tenido que trabajar unos años y ahorrar antes, para poder costear un máster fuera”, explica.

Cuenta Isabel que se enteró de la beca por casualidad: “Mi padre lo vio en el periódico y me lo dijo”. Y que también le sirvió para presionar en el proceso de admisión en Londres: “El hecho de que en la beca de la Fundación Mutua me exigieran que me hubieran admitido en el máster me llevó a insistirles para que me dieran una respuesta. La insistencia les hizo gracia y me dieron la plaza”, comenta

Aparte de su perseverancia, la carta de presentación de Isabel incluía un expediente sobresaliente, unas ganas contagiosas y varios proyectos universitarios en el campo del diseño que hablaban de su talento. “A mí diseñar me encanta y se me daba bien. En la carrera veíamos todos los tipos de diseño (industrial, editorial, de moda…) y luego te decantabas por uno u otro. Yo elegí diseño gráfico porque era el que más se vinculaba con la otra carrera que estudiaba, que era publicidad”, afirma Isabel.

Con su doble grado en la mano, “tenía claro que quería dedicarme al branding, porque es donde se unen mis dos carreras”. Sin embargo, le faltaba una especialización de posgrado que en España no existía. “Así que sí o sí quería irme fuera a hacer un máster”, cuenta. Explica Isabel que, aunque en España somos muy punteros en temas de arte, luego en diseño no estamos tan avanzados, ni somos tan reconocidos y que un máster como el que ella hizo, aquí no estaba disponible.

Una vez concedida la beca y admitida en Londres, Isabel solo habla maravillas de la experiencia: “Mi año de posgrado fue la bomba. En el máster éramos 11 personas. Fue una experiencia internacional brutal que me ha servido mucho en mi trabajo. Con el dinero de la beca pagué la universidad y los primeros meses en una residencia. Esta estancia me ayudó a conocer gente con la que luego me fui a un piso compartido”, explica.

Además, como si se tratara de su destino, a partir de ahí, profesionalmente, todo fue rodado para ella. “Recuerdo que en la entrevista con la universidad para conseguir la plaza en el máster, el profesor me preguntó: “¿A ti dónde te gustaría acabar trabajando? Y yo le dije: en Saffron, que es una consultora de branding internacional”.

“Para mí era la consultora de referencia. Uno de sus fundadores, Wally Olins, escribió mucho sobre branding y yo le estudiaba en la facultad”. Y dicho y hecho. “Al acabar el máster, un día siguiendo sus redes sociales vi que buscaban una becaria y no lo dudé. Hice un par de entrevistas un jueves y un lunes, y al lunes siguiente empezaba en sus oficinas de Londres”, recuerda.

Tras un tiempo allí, antes de terminar la beca le ofrecieron continuar en Madrid y aunque a Isabel le hubiera encantado quedarse en Londres, “la realidad es que mi vida está en Madrid”. No obstante, para poco por la capital. El trabajo le exige viajar continuamente: “He hecho proyectos con una empresa de zumos en Sao Paulo, una cadena de baklavas en Estambul y ahora con una empresa de pan en India, entre otros”.

Aunque en la agencia Isabel se dedica más a la estrategia de la creación de marcas, su pasión por el diseño le hace involucrarse en todo el proceso y seguir “creando” en sus ratos libres como hobby a través de su web Isdesign y dibujando con acuarela y carboncillo.

Y no olvida la suerte que tuvo cuando, por el azar de un anuncio en el periódico, la beca de la Fundación Mutua se cruzó en su camino: “Envío la convocatoria a la universidad todos los años, por si hay gente que se pueda beneficiar”.

A través de la red alumni creada por la Fundación Mutua Madrileña sigue en contacto con algunos de los becados de otros años y accede a actividades en condiciones ventajosas, como una visita privada a la última exposición de Picasso en el Reina Sofía.

Considera que en España aún queda mucho por hacer en branding y está dispuesta a aportarlo. “Cambiaría muchísimas marcas españolas que han crecido y que no están preparadas para el mundo digital”, confiesa. Formación y ganas no le faltan.

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